| La relación con la ciudad japonesa goza de buena salud, a pesar de la distancia. Los japoneses son grandes admiradores de la 'Perla del Cantábrico' y la visitan frecuentemente algunos grupos de jóvenes estudiantes. Fue en 1990 cuando se consagró la 'hermandad' de las dos ciudades. El colegio Ekintza realiza anualmente un intercambio de escolares que se alojan en casas familiares durante una semana. Otra de las iniciativas que se han ido desarrollando cada dos años y con gran éxito, además de los viajes para el perfeccionamiento del idioma japonés, son las estancias para aprender el arte milenario de la poda de bonsais. Ambas ciudades intercambian cada año un lote de placas talladas que se entregan como premio en torneos deportivos infantiles. |  |  | |